Conociendo a Kristin Cashore, autora de Graceling
Kristin Cashore, además de una fantástica escritora, es capaz de transmitir su forma de ser fresca y original en todas las entrevistas que hace. Hoy os traemos tres documentos en los que Kristin habla sobre sí misma, sobre el oficio de escribir y, como no, sobre Graceling.
La propia Kristin nos explica cual es su proceso de escritura en este texto que os podéis descargar completo en PDF:
Lo primero, los entresijos de mi proceso de escritura. Escribo a mano. Si abrieras mi cuaderno por cualquier página, encontrarías tantas tachaduras y flechas e indicaciones que dicen “ve a la marca azul” o “ve a la 37a” que probablemente acabarías llorando. (Al menos, ése es el efecto que tiene en mí en ocasiones). También es posible que vieras que me he escrito una nota a mí misma al principio de una página para informarme de que lo que he escrito ahí es una porquería. (Siempre está bien tener un punto de vista realista de la situación).
Los personajes, las relaciones y los sentimientos vienen primero. Entonces aparecen la ambientación, el argumento y todo lo demás que se articula alrededor de lo primero. El argumento, el esqueleto que lo mantiene todo junto son, habitualmente, lo último en lo que trabajo. Hay partes del argumento que desconozco hasta que las pongo en el libro y entonces suceden.
Los personajes también resultan esquivos. Una conversación que esté escribiendo puede irse de madre; puedo intentar que un personaje diga algo, pero eso no significa que lo haga. Mis personajes me sorprenden a menudo y entonces me doy cuenta de que estaba equivocada sobre quiénes eran y puedo corregir mi percepción.
La entrevista de ShelfElf nos cuenta qué usa Kristin para inspirarse, y como es su lugar de trabajo.
Tengo fotos de una montaña de hielo en una zona desértica de una vieja revista de National Geographic, y creo que en eso me inspiré para los paisajes de Graceling. Durante los Juegos Olímpicos de Atenas las retransmisiones televisivas mostraban pequeños monasterios situados en pilares de roca imposibles de alcanzar. De ahí probablemente salió la ciudad de Ror y algún otro de los paisajes de Lenidia.
La entrevista de School Library Journal se centra en algunos de los detalles de Graceling que tienen su origen en vivencias de Kristin, y en algunas de las anécdotas más interesantes que le ocurrieron tras escribir el libro, como esta:
Mi editor recibió una carta de una librera que le contaba que una niña de once años agarró el libro de su mesa y se fue. Volvió al cabo de un par de días con la mirada encendida y le dijo: “Este libro es muy, muy, muy, muy bueno”. De verdad, de todas las cartas que he recibido, ésta es la que me hecho más feliz porque me acordé de cuando yo tenía once años –y mira que me sentía desgraciada cuando tenía once años— y cómo me sumergía en la lectura, y de cómo los libros consigueron que siguiera adelante. Y pensé que me encantaba ser capaz de hacer algo similar por la gente joven de ahora.





