Concurso veraniego – Ganadores 2 – La Historia del Reino
Título: La Historia del Reino
Autor: Juan Jiménez
Érase una vez que se era, un joven muy apuesto y una princesa muy dormida, un dragón con escamas del color de la ceniza y un mapache metomentodo. ¿Que por qué hablo de un mapache? Ah, eso me gustaría saber. Pero os he de contar la historia desde el principio, joven príncipe.
Lo que os voy a contar sucedió, como ya os he dicho, hace mucho tiempo, tanto, que poca gente recuerda siquiera los nombres de los protagonistas, aunque todos están de acuerdo en que el nombre del dragón rimaba con dinero en alguna lengua, mientras que el del mapache no tenía importancia, así que le llamaremos Pepe IV. El joven tenía un nombre rimbombante, Sir Alexander o algo así. No, no le voy a poner tu nombre al joven, él ya tenía el suyo. Y la princesa, la princesa se llamaba Esmeralda, porque el rey tenía poca imaginación y como la reina tenía los ojos verdes pensó que sería un buen nombre para ella, lástima que la niña tuviera los ojos del color del cielo.
Bueno, el caso es que la princesa estaba creciendo, tanto en inteligencia como en belleza, demasiado para la tranquilidad de su padre. Cada vez le resultaba más difícil asegurarse de que la princesa se mantuviera casta y pura para su matrimonio. La rodeó de guardias, pronto la vio tontear con el más joven. Cambió los guardias a mujeres guardias, ella empezó cursos de escalada acelerados, saliendo por la ventana día sí, día no. Entonces, el mago del rey encontró la solución, mantendríanla dormida hasta que encontrasen a un candidato aceptable, pues aquel que se casase con la princesa sería el próximo rey. No, ya no está dormida, está casada y tiene hijos naturales, así que no puedes proponerte como pretendiente.
Entonces, el dragón, cuyo nombre invocaba el temor en el corazón de todos aquellos cuyas viviendas estaban hechas de madera, se presentó ante el Rey. Y de esa conversación surgió la prueba y el lugar donde la princesa estaría escondida de todos. Aquel que consiguiera pasar la guardia del dragón, llegase a la habitación en lo alto de la torre en medio del pantano y despertase a la princesa sería el pretendiente digno del honor de la mano de la princesa. Años pasaron, y pretendientes se convirtieron en cena del dragón por millares. Entonces, cuando las esperanzas del Rey menguaban, apareció Sir Alexander, acompañado por su fiel mapache.
Y se dirigió hacia la torre. El mapache pasó entre las piernas del dragón sin que este se diera cuenta. La espada de Sir Alexander tintineó al chocar con las garras del dragón, la risa del dragón ante los valientes intentos del joven resonó en el valle. Y de repente, un grito histérico resonó por encima del joven. Ya había encontrado esposo la princesa. Así fue como un mapache se convirtió en rey del país, y Sir Alexander en el amante de la princesa. Ahora, Pepe X, es el momento de ennegreceros las rayas y acicalaros.





Ana dijo:
¿Me encanta! Lo q me he podido reír… Una historia estupenda =)
xtineta87 dijo:
jajaja, qué relato más guay! ^^
Simone dijo:
sí jaja está muy buena.
mariajo dijo:
“Ahora, Pepe X, es el momento de ennegreceros las rayas y acicalaros.”
jajaja, qué buen final!! un relato muy divertido =)
Simone dijo:
Sí, es verdad, hay partes muy graciosas como “No, ya no está dormida, está casada y tiene hijos naturales, así que no puedes proponerte como pretendiente”. Jaja, a veces sí que me reía, felicidades a Juan Jiménez!
ale_afi dijo:
Juan Jimenez, por dios!!!! que buena historia hiciste!! me encanto! ya la he leido muchas veces!!! para mi gusto, es la mejor!